Poemas al Perú
Fecha:
17 de julio 2008
Hora:
7:30pm a 9:00 pm
PERÚ EN ALTO
Alejandro Romualdo
Según mi modo de sentir el fuego
soy del amor: sencillamente ardiendo.
Según mi modo de sufrir el mundo,
soy del Perú, sencillamente siendo.
Tierra de Sol, marcada al negro vivo,
llorando sangre por los poros, sombra
a media luz del bien, a media noche
del día por venir. Yo estoy contigo.
Golpe, furia, Perú: ¡Todo es lo mismo!
Saber, a ciencia incierta, lo que somos,
buscando, a media luz, otro destino,
con todo el cielo encima de los hombros.
Por eso quiero alzarte, recibirte
con los besos abiertos,
junto a la luz,
ardiendo de alegría.
PERÚ ADORADO
Luis Castillo H. (Peruano)
Hoy que estoy lejos
de tí patria querida
porque la vida
de tí me alejó,
quiero cantarte
con emoción sentida
versos que nacen
del corazón.
Desde esta gran nación
de belleza y de confort,
de libertad y de igualdad
desde aquí, mi nuevo hogar
Perú… te quiero cantar.
¡Oh Patria mía!
Tierra lejana
Perú adorado…
Desde aquí yo veo
bajo tu cielo, tu mar azul,
tus lindas playas,
y altas montañas, con sus nevados
que inspirado… Dios poderoso
allí pintó…
Y de tu selva… sensual
virgen febril y ardiente
veo tu río… veo tu flor.
¡Oh Patria mía!
Tierra lejana
Perú adorado…
Mis pensamientos llegan
a Lima, a contemplar
tus viejas calles
con sus balcones
de recuerdo virreynal
y mi alma llena de ilusiones
se va Del Puente a la Alameda
para admirar La Flor de la Canela
airosa caminar…
¡Oh Patria mía!
Tierra lejana
Perú adorado…
Estoy despierto y soñando
con Cinco Esquinas
en los Barrios Altos,
barrio añejado
de serenatas y procesión,
por Mercedes y Santa Clara,
donde cantara
aquel Plebeyo
su noble amor…
¡Oh Patria mía!
Tierra lejana
Perú adorado…
Al recordar tu luna porteña
y el eco de una canción,
la nostalgia mi alma llena
y evoco el Callao Querido,
donde una noche rendido
quedó por siempre mi corazón
¡Oh Patria mía!
Tierra lejana
Perú adorado…
LAMENTOS DE UN EXTRANJERO
Manuel E. Valladares (Salvadoreño)
Cuando yo deje este mundo,
como todo ser humano,
me iré con dolor profundo
por no haber sido peruano.Pero me iré sin rencor
ni despecho alguno,
porque yo tuve el honor
de conocer a más de uno.Pido que en mi funeral,
me prendan más de una vela,
me canten “El Condor Pasa”
y la “Flor de la Canela”.
Cuando me estén enterrando,
quiero que sea algo bello,
que lloren “Los Morochucos”
y me canten “El Plebeyo”.
Le pediré a mi familia,
que a pesar de mis costumbres,
me saquen de New York
y que me entierren en Tumbes.
Les pediré un gran favor,
si les gusta lo que he dicho,
que me hagan el novenario
en el monte Machu Picchu.
Que me entierren una noche
mientras la Luna ilumina,
y que mi ataud vaya cargado,
por mi amigo Mauro Mina.
Cuando Maurito se canse,
que me carguen unas llamas
y que atrás vayan cantando
muy tristemente “Los Chamas”.
Que muestre muchos dolores,
que vayan todos los días,
a poner un ramo de flores
acompañados por Cubillas.
Que escriban sobre mi cripta,
que mi hermoso sueño
además de ser peruano,
era haber sido Limeño
Cuando descanse en la fosa
y mi alma agarre vuelo,
yo quiero que en vez de un angel,
un Cóndor me suba al cielo.\
Pero si voy para abajo,
escuchen bien lo que hablo,
muy tranquilo y sin relajo,
así yo le diré al diablo:
Prepara tu voz cornudo,
prepárala porque tú,
cantarás fuerte y agudo
conmigo, ¡Viva el Perú!
Y si no lo cantas bien,
te disculpas, te me hincas,
respetarás Oh malvado,
al Imperio de los Incas.
Ahora vas a beber,
Pisco y Chicha en una barra
y vas a cantar conmigo,
“Cuando llora mi guitarra”.
No importa donde vaya,
sea arriba o sea abajo,
gritaré todos los días,
¡VIVA EL PERU CARAJO!
